Guía completa sobre el uso correcto de la biotrituradora, qué hacer y qué evitar antes y durante su uso, y cómo actuar en caso de imprevistos.
Después de la poda, es normal encontrarse con montones de ramas, hojas y ramitas que ocupan espacio y parecen no tener fin. En estos casos, la biotrituradora puede convertirse en un aliado concreto: si se utiliza correctamente, reduce rápidamente el volumen de los residuos, hace que el material sea más manejable y le permite trabajar de forma continua, evitando atascos y pérdidas de tiempo para desatascarlos.
La cuestión es precisamente esta: los problemas más frecuentes rara vez dependen de una máquina «defectuosa», sino de pequeños errores de preparación y uso que aumentan el esfuerzo, aceleran el desgaste y reducen el rendimiento.
Esta guía te acompaña paso a paso en el uso correcto de la biotrituradora, con el objetivo de que funcione en las condiciones para las que ha sido diseñada y te ayude a gestionar el trabajo de forma más fluida y predecible.
Veremos qué hacer y qué evitar: antes de empezar a utilizar la biotrituradora, durante su uso y cómo actuar en caso de imprevistos.
CONTENIDO
¿Cómo utilizar esta guía?
Dado que muchos problemas se deben a errores de funcionamiento, es útil aclarar cómo utilizar esta guía. Aquí encontrarás consejos prácticos y generales para utilizar correctamente la biotrituradora, explicados de forma sencilla para que puedas adquirir rápidamente una buena base de conocimientos, especialmente si eres principiante.
Sin embargo, no sustituye al manual de instrucciones del fabricante. El manual es más técnico y completo, ya que incluye las características específicas de la máquina, los mandos, los procedimientos correctos y, sobre todo todas las normas de seguridad, que deben leerse, comprenderse y aplicarse durante el uso. Por lo tanto, considera esta guía como un complemento del manual: añade métodos y nociones generales, pero la referencia principal sigue siendo la documentación del producto.
Ahora que ha quedado claro el papel de esta guía, pasemos a la parte práctica: veamos qué hacer y qué evitar para utilizar la biotrituradora de forma adecuada, obtener una trituración más regular y reducir al mínimo los atascos, el desgaste y los imprevistos.
1. Antes de empezar
El uso correcto de la biotrituradora siempre comienza antes de su puesta en marcha y uso efectivo.
La posición de la máquina, la preparación del material y la organización del área de trabajo no son aspectos secundarios, sino condiciones fundamentales para que el sistema de corte funcione de la manera para la que ha sido diseñado.
Los puntos siguientes comparan el comportamiento correcto y los errores que se deben evitar precisamente en esta fase inicial.

1.1 Colocación estable de la máquina
El correcto funcionamiento de la biotrituradora también depende de cómo y dónde se coloque antes de ponerla en marcha.
Una base estable permite que la máquina funcione de manera regular, reduciendo las vibraciones, las tensiones innecesarias y los problemas durante la trituración.

- Qué hacer: colocar la biotrituradora sobre una superficie plana y estable, asegurándose de que se apoye correctamente en todos los puntos de apoyo. Una base estable reduce las vibraciones anormales, mejora la eficiencia de corte y limita la tensión sobre el chasis y los órganos internos, lo que contribuye a la durabilidad de la máquina.
- Qué evitar: utilizar la máquina en terrenos irregulares, inclinados o blandos. En estas condiciones aumentan las vibraciones y las desalineaciones, con el riesgo de un mayor desgaste de los cojinetes y los componentes de transmisión, además de peores resultados y más paradas de trabajo.
1.2 Material a triturar
Preparar y seleccionar correctamente lo que se va a triturar permite que el sistema de corte funcione con fluidez, reduciendo el desgaste, los atascos y las interrupciones durante el uso.
¿Qué materiales son adecuados para triturar y cuáles es mejor evitar?
En la fase de preparación, es conveniente empezar por lo que la biotrituradora gestiona mejor: ramas y ramitas verdes y frescas, recién podadas, porque tienen una consistencia que se arrastra con mayor regularidad hacia el grupo de corte.
- Qué hacer: preparar el material antes de triturarlo, separando las ramas gruesas del material muy verde y húmedo, y eliminando cuerpos extraños como piedras, tierra, alambre o ataduras. Un material «limpio» y seleccionado reduce los golpes en las cuchillas, preserva el sistema de corte y mejora la calidad del triturado.
- Qué evitar: introducir ramas sucias de tierra o mezcladas con cuerpos extraños. Incluso los objetos pequeños pueden astillar las cuchillas o dañar los rodillos y las contracuchillas, provocando vibraciones, ruidos anormales y un corte cada vez menos eficaz.

Por el contrario, algunos materiales pueden crear problemas incluso si están «limpios». Hojas, agujas de pino y residuos muy ligeros, si se introducen solos, tienden a acumularse en la tolva y favorecen los atascos. Incluso grandes cantidades de material muy húmedo pueden amasarse en la cámara de corte y obstaculizar la descarga. Entre los materiales más críticos se encuentran también los muy fibrosos, como bambú, chumberas y plantas similares, que pueden enredarse o compactarse y obligar a realizar paradas frecuentes.
2. Uso correcto durante el funcionamiento
Pasemos ahora a la fase de uso de la biotrituradora. En este capítulo hablamos de lo que hay que hacer y lo que hay que evitar mientras se trabaja, con indicaciones prácticas sobre cómo alimentar las ramas, gestionar el ritmo y reconocer cuándo se está exigiendo demasiado a la máquina.

Un uso correcto no significa ir despacio, sino respetar el funcionamiento de la máquina, dejándole el tiempo necesario para triturar y descargar el material sin forzarla. Los puntos siguientes comparan el comportamiento correcto y el error más común durante el uso, mostrando cómo pequeños ajustes mejoran la calidad del triturado, reducen los atascos y el desgaste y hacen que el trabajo sea regular.
2.1 Introducción del material
La forma en que se introducen las ramas determina si la máquina funciona «con soltura» o con esfuerzo; de hecho, una alimentación progresiva mantiene las revoluciones estables y reduce los bloqueos, las caídas de rendimiento y el desgaste.
En este caso, ¿cuáles son los pasos correctos que hay que seguir y cuáles hay que evitar?

Qué hacer: introducir las ramas por el lado correcto y con una orientación natural, guiándolas sin forzar y dejando que trabaje el sistema de arrastre (si lo hay). Una tracción regular protege el grupo de corte y mejora la uniformidad del triturado.
Qué evitar: llenar la tolva de una sola vez para «ganar tiempo». El sistema de corte se sobrecarga, las revoluciones disminuyen, aumenta la probabilidad de bloqueos y, con el tiempo, aumenta el desgaste y la tensión en la transmisión y en el motor.
Consejo: evita empujar con fuerza o «torcer» las ramas para introducirlas todas a la vez.
2.2 Respeto de la capacidad de corte
Cada biotrituradora está diseñada para funcionar dentro de unos límites precisos: respetar el diámetro máximo indicado en el manual evita sobrecargas, protege el sistema de corte y ayuda a mantener un rendimiento constante a lo largo del tiempo.
¿Qué hay que hacer al elegir el diámetro de las ramas y qué es mejor evitar para no someter al sistema de corte a un estrés excesivo?

- Qué hacer: respetar la capacidad real de la máquina y la sección máxima recomendada por el fabricante, especialmente con maderas duras o ramas nudosas. Mantener el rango de trabajo adecuado preserva las cuchillas, la contracuchilla y el motor, manteniendo el rendimiento a lo largo del tiempo.
- Qué evitar: intentar triturar ramas «al límite» o por encima del límite contando con que «tarde o temprano las triturará», así como introducir madera seca o curada, raíces con tierra o arena y residuos no vegetales.
Estos materiales someten el sistema de corte a esfuerzos excesivos y aceleran el desgaste de las cuchillas, reduciendo rápidamente la eficiencia de la máquina.
Consejo: En la mayoría de los casos, es aconsejable mantenerse por debajo del valor máximo, especialmente cuando se trituran maderas más duras como el roble o el olivo.
2.2.1 Diámetro máximo y diámetro recomendado
¿Qué significa realmente, en la práctica, «diámetro máximo» y cuándo conviene mantenerse por debajo de este valor?
El diámetro máximo de corte representa un límite técnico declarado por el fabricante, no un valor que hay que utilizar de forma continua. Tal y como se indica en las especificaciones técnicas, la máquina está diseñada para funcionar de forma eficiente con un diámetro recomendado inferior, lo que garantiza un triturado regular, un menor esfuerzo sobre las cuchillas y la transmisión y una mayor durabilidad de los componentes.
Utilizar con frecuencia el diámetro máximo equivale a trabajar constantemente al límite mecánico de la máquina: aumenta la tensión en las correas, el rodillo de corte y los cojinetes, y reduce el margen de seguridad operativa.
En práctica:
- El diámetro recomendado es la referencia para el uso diario.
- El diámetro máximo debe considerarse una excepción, no la norma.
2.2.2 Frescura y dureza de la madera
La capacidad de corte se refiere a la madera verde recién cortada.
La madera seca, las esencias más duras y el material contaminado con tierra o arena pueden reducir el rendimiento y acelerar el desgaste, incluso con el mismo diámetro, por lo que conviene utilizar un margen de seguridad cuando el material es más arduo.
2.2.3 Señales de que estás trabajando al límite
Si la rama no se arrastra por sí sola, si el motor pierde revoluciones o si la trituración se vuelve irregular, la máquina está trabajando al límite. En estos casos, es preferible reducir el diámetro y la cantidad introducida, evitando forzar la alimentación.
Las señales típicas son:
- La rama no se autoalimenta.
- El motor pierde revoluciones.
- La trituración se vuelve irregular.
- Aumentan las vibraciones y el ruido.
- Se percibe un deslizamiento de la correa.
| Cuando ocurre | Regla práctica | Qué se consigue | |
|---|---|---|---|
| OK | Ramas «estándar» | Trabaja por debajo del diámetro recomendado | Trituración fluida y constante |
| ATENCIÓN | Ramas cercanas al límite | Utiliza el diámetro máximo solo ocasionalmente y con madera verde limpia | Menos esfuerzo sobre las cuchillas y la transmisión |
| STOP | La máquina se esfuerza | Si no se arrastra por sí sola o baja de revoluciones, reduce el diámetro y la cantidad | Evita bloqueos, vibraciones y desgaste acelerado |
2.3 Manejo correcto de las cuchillas
El manejo correcto de las cuchillas es uno de los aspectos que más influyen en el rendimiento y la durabilidad de la biotrituradora.
Las cuchillas que funcionan en las condiciones adecuadas cortan mejor, requieren menos esfuerzo del motor y reducen las vibraciones y el sobrecalentamiento.

- Qué hacer: Comprueba regularmente el estado de las cuchillas e introduce solo material limpio, sin tierra, arena, piedras u otros cuerpos extraños para no dañarlas.
- Qué evitar: Evita trabajar con cuchillas desgastadas o dañadas, ya que el triturado será insuficiente, aumentarán las vibraciones y se pueden producir atascos o daños estructurales.
2.4 Gestión de atascos
Cuando el material deja de avanzar, la tentación es «insistir» o intentar liberar la entrada rápidamente.
En realidad, es precisamente en estos momentos cuando se decide si el atasco resulta un episodio normal del trabajo o se convierte en la causa de desgaste, vibraciones y daños en el sistema de corte. Intervenir correctamente significa detener la alimentación, utilizar las funciones previstas por la máquina y restablecer el flujo sin forzar.
Entonces, ¿qué hacer cuando el material deja de avanzar?
- Qué hacer: en cuanto notes que las ramas no avanzan, interrumpe la alimentación y deja que la máquina «se descargue» durante unos segundos, sin añadir más material. Si la trituradora dispone de inversión o función antiatascos, utilízala según las instrucciones del fabricante: a menudo basta con una breve inversión o un ciclo específico para liberar el paso sin necesidad de intervenir manualmente. Si el atasco se repite, vuelve a empezar reduciendo la carga con ramas más finas o alternando material seco y menos fibroso, para que el sistema de corte vuelva a funcionar con normalidad.
- Qué evitar: evita intentar desbloquear «a mano» empujando o tirando las ramas con la máquina en marcha o recién apagada. Incluso cuando la rotación parece casi detenida, puede haber movimientos residuales y retornos repentinos del material. Además, forzar el atasco empeora el bloqueo y aumenta la tensión sobre las cuchillas y la contracuchilla, con pérdidas de rendimiento y vibraciones en los trabajos posteriores.
3. ¿Qué hacer si algo va mal?
Incluso siguiendo todos los consejos y buenas prácticas posibles, siempre pueden surgir imprevistos, sobre todo cuando el material cambia o las condiciones de trabajo no son las ideales.
La diferencia está en la forma de reaccionar: detener la máquina en el momento adecuado e intervenir correctamente evita que un pequeño problema se convierta en una avería o en una parada prolongada.

A continuación, vamos a comparar lo que hay que hacer y lo que hay que evitar cuando algo va mal, ayudándote a restablecer el funcionamiento correcto sin forzar y sin estrés innecesario para la máquina.
3.1 Disminución del rendimiento
Si durante la trituración notas que la máquina tiene dificultades, el material avanza más lentamente o el resultado es menos regular, no significa necesariamente que el problema sean las cuchillas o una avería mecánica. En la mayoría de los casos, la disminución del rendimiento está relacionada con el flujo del material o con una carga excesiva, por lo que intervenir en las causas más simples permite restablecer rápidamente el rendimiento y evitar el sobrecalentamiento y el desgaste innecesario.
¿Qué hacer entonces si notas una disminución del rendimiento durante la trituración?

- Qué hacer: Comprueba primero las condiciones de trabajo: comprueba si el material está muy húmedo o fibroso, si está alimentando demasiado rápido o si la descarga está parcialmente obstruida. A menudo basta con reducir la carga, alternar material más seco y asegurarse de que la descarga esté libre para que la máquina vuelva a funcionar con normalidad. Resolver la causa de raíz restaura el rendimiento, limita las paradas y mantiene bajo control la temperatura del motor y del sistema de corte.
- Qué evitar: atribuir inmediatamente el problema a cuchillas «gastadas» o a una avería y seguir trabajando en las mismas condiciones. Insistir con una carga excesiva o con material inadecuado puede provocar un sobrecalentamiento y un desgaste acelerado, incluso si las cuchillas aún están en buen estado.
Forzar la máquina en esta fase empeora el rendimiento y puede convertir una simple disminución del rendimiento en una intervención de mantenimiento anticipada.
3.2 Vibraciones anormales o ruidos metálicos
Durante la trituración, la biotrituradora debe funcionar con un ruido regular y vibraciones contenidas.
Si notas golpes metálicos, vibraciones más intensas de lo normal o atascos más frecuentes, es una señal que no debe subestimarse. Las causas pueden ser diversas: la presencia de cuerpos extraños, una carga incorrecta, cuchillas que ya no están lo suficientemente afiladas o posibles piezas dañadas. Entonces, ¿qué hacer si durante el trabajo aparecen vibraciones anormales, ruidos metálicos o atascos repetidos, y qué evitar para no agravar el problema?

- Qué hacer: Apaga inmediatamente la máquina y espera a que los órganos internos se detengan por completo. A continuación, comprueba desde el exterior si hay cuerpos extraños y verifica, siguiendo el manual del fabricante, el estado general de las piezas accesibles. Si los atascos se vuelven frecuentes y el corte es menos limpio, considera también una posible pérdida de afilado: las cuchillas poco afiladas requieren más esfuerzo, aumentan las vibraciones y empeoran el rendimiento del triturado.
- Qué evitar: Seguir trabajando «para terminar rápido» ignorando las vibraciones, los ruidos o los bloqueos repetidos. Insistir con cuchillas sin afilar o en presencia de un cuerpo extraño aumenta la tensión en el sistema de corte, empeora rápidamente la calidad de la trituración y puede convertir una simple operación de mantenimiento en un daño más costoso.
3.3 Apagamientos repentinos

Un apagamiento repentino o la intervención de una protección casi nunca es «casual»: en la mayoría de los casos es una señal de que la máquina está funcionando fuera de condiciones, por sobrecarga, descarga parcialmente obstruida o material inadecuado. Gestionar correctamente esta situación evita estresar innecesariamente el motor y permite reanudar el trabajo de forma más fiable y continua.
¿Qué hacer y qué evitar si el motor se apaga o se activa una protección durante el uso?
- Qué hacer: Interrumpe inmediatamente la alimentación y deja que la máquina se enfríe. Antes de intentar reiniciarla, identifica y elimina la causa: reduce la carga si estabas alimentando demasiado rápido, libera la descarga si está parcialmente obstruida y comprueba si estás triturando material demasiado húmedo o fibroso.
- Qué evitar: Reiniciar repetidamente sin resolver el motivo de la parada, esperando que «se reponga por sí sola».
Los reinicios en vacío o bajo esfuerzo aumentan la tensión en el motor y los componentes de arranque y pueden anticipar averías o caídas de rendimiento, convirtiendo una simple sobrecarga en una parada más prolongada de la máquina.
3.4 Presencia de humo durante el trabajo
La presencia de humo durante el uso puede deberse a un simple sobrecalentamiento temporal, a la acumulación de material en contacto con piezas calientes o a un esfuerzo excesivo de la transmisión. Distinguir el origen del humo ayuda a intervenir correctamente y a prevenir daños más graves:
- Un ligero humo u olor a quemado procedente de la zona lateral puede indicar un deslizamiento de la correa bajo carga.
- Un humo más evidente procedente del motor puede estar relacionado con un sobrecalentamiento o un nivel de aceite incorrecto; en ambos casos, es importante detenerse y comprobarlo antes de retomar el trabajo.
¿Qué hacer si durante el trabajo se nota humo u olor a quemado?

- Qué hacer: Interrumpe inmediatamente la alimentación y apaga la máquina, dejándola enfriar completamente.
Si el humo proviene de la zona de la transmisión, es posible que la correa se esté deslizando debido a una carga excesiva o que el régimen del motor sea demasiado bajo: reduce el material de entrada y comprueba el estado de la correa siguiendo las instrucciones del manual. - Qué evitar: Seguir trabajando ignorando el humo o los olores anormales, insistir con la máquina bajo esfuerzo puede provocar un sobrecalentamiento, dañar la correa y aumentar la tensión en el motor.
Además, evita tocar componentes que aún estén calientes o intervenir sin haber puesto primero la máquina en condiciones de total seguridad.
4. EPI y ropa de seguridad
Utilizar la biotrituradora significa trabajar con órganos de corte internos, material que puede salir disparado y niveles de ruido continuos. Por lo tanto, aunque los dispositivos de seguridad hagan que la máquina parezca «silenciosa», basta con una rama nudosa o un retorno de material para crear situaciones molestas o peligrosas.
Llevar los EPI adecuados no solo sirve para protegerse de lesiones, sino que también ayuda a trabajar con más tranquilidad.
- Se recomienda encarecidamente la protección auditiva. La biotrituradora genera un ruido continuo que, con el tiempo, cansa y reduce la atención. Los cascos antiruido ayudan a mantener la concentración durante más tiempo, lo que permite percibir mejor las señales de la máquina, como las variaciones de ruido relacionadas con sobrecargas o atascos.

- Las gafas de seguridad envolventes o, mejor aún, una visera evitan que las astillas, las virutas y el polvo golpeen los ojos durante la alimentación o la descarga. Incluso los materiales aparentemente ligeros pueden ser proyectados con fuerza y obligarte a interrumpir el trabajo, con la consiguiente pérdida de concentración y mayor riesgo de errores.
- Los guantes de trabajo son útiles para manejar ramas espinosas, irregulares o resbaladizas y mejoran el agarre durante la alimentación. Un agarre seguro permite guiar el material sin forzar y sin movimientos bruscos, protegiendo las manos y contribuyendo a un flujo más regular que preserva el sistema de corte.
El calzado también debe ser resistente y con suela antideslizante. Durante la trituración, el suelo se llena rápidamente de virutas y residuos que hacen que la superficie sea resbaladiza. Un calzado adecuado mejora la estabilidad, permite una postura correcta y reduce el riesgo de resbalones que provocan reacciones instintivas o posturas incorrectas cerca de la tolva.
Consejo: La ropa también debe ser ajustada y resistente. Es importante evitar mangas anchas, cordones o ropa suelta que pueda engancharse.
Para elegir el EPI más adecuado y obtener indicaciones específicas relacionadas con su modelo de biotrituradora, consulta siempre el manual del fabricante y los dispositivos de seguridad de la máquina. Ropa adecuada y coherente con el uso real es parte integrante de un uso eficiente, seguro y satisfactorio a lo largo del tiempo.
